miércoles, 14 de enero de 2015

Aprendiendo Hindi

No tengo resoluciones de año nuevo, solo una lista de cosas que espero llevar a cabo. Como soy tan rematadamente organizada creo que la lista no va a pasar de los primeros 6 meses del año, pero para eso son las listas, no?

El primer punto era apuntarme en clases de Hindi. Hecho. Tuve la primera clase el lunes y ayer pedí el libro.

Si ustedes siguen The Mindy Project, que sepan que en el capítulo de la semana pasada me identifiqué totalmente con Mindy. Mindy llega a Stanford a hacer una fellowship, se topa con Neepa, chica india que se muda a Stanford con su hijo solo para hacer la fellowship. Lleva ropas indias y recibe a Mindy con un "Namaste!", y esta es la conversación....(segundo 32)



Yo no quise aprender Hindi en su momento, y mi padre nunca me lo impuso, así que en cierto modo siempre he sido como Mindy (no en el sentido de parecer que tengo una rubia encerrada en mí, ustedes me entienden).

Éramos 16 en la clase. Había un señor con turbante, un hipster hijo de indio e inglesa, un par de indios ingleses de segunda generación más, ingleses, un italiano y yo. Eran las 19:30 de un lunes y yo había salido corriendo de la oficina media hora antes para coger la guagua a la clase, así que fue un pequeño respiro cuando esa señora, con una camiseta muy india y sandalias (a menos de 10 grados fuera), nos recibió con una sonrisa en su clase.


Fue un poco confuso porque dimos un poco de todo: vocabulario, pronunciación, el alfabeto, un listening rápido y mucho hablar, muchas repeticiones y demasiadas correcciones a la pronunciación. No sé si es bueno estar machacándote porque no dices una a de manera nasal desde el primer día, pero también supongo que si no empiezas así al final no lo vas a pronunciar bien en la vida.

De momento la cosa va bien. Vamos a aprender a escribir también así que ya les contaré cómo andamos a finales de marzo, cuando acabe este módulo. La clase del segundo módulo estaba también llenita así que supongo que no seremos menos.