domingo, 1 de abril de 2012

Le Maroc

Hoy he terminado de procesar las fotos del viaje a Estambul, y sólo hace un mes que volvimos! me quedan muchísimas fotos entre medias por toquetear, incluyendo las de cuando fui a Utrecht a ver a Pelocha, pero también me ha acordado de que no les he contado nada del viaje a Marruecos. Quizás es porque es un viaje que, a pesar de llevar tanto tiempo queriendo hacerlo, ahora mismo prefiero no recordarlo.

Básicamente, la ruta fue Marrakech, Casablanca, Rabat, Meknes, para visitar las ruinas romanas de Volubilis, y Fez. Me hubiese gustado tener tiempo para subir a Tánger o Tetúan o haber pasado por Essaouira, pero no podíamos hacer todo. Las comunicaciones en Marruecos son un poco complicadas y tortuosas. Conducen horriblemente mal, de nada me sirvió la habilidad especial para cruzar la calle que desbloqueé en Vietnam. Las guaguas tardan mucho así que la ruta está basada en ciudades a las que podíamos llegar en tren. No es especialmente caro y son bastante regulares. Me sorprendió que en algunas estaciones en mitad de la nada...tocaba cruzar las vías. Intenten hacer eso en UK o en Singapur, para que vean el multazo que se llevan...

Todas las ciudades tenían su encanto, pero un punto en común: la medina. Ese infierno de pasadizos y callejuelas en el que descubrí que mi sentido de la orientación no es tan bueno como pensaba. Ir con un maromo ayuda, definitivamente. Ser guía en la medina es un negocio. Mucha gente anda a la caza de turistas perdidos a los que pedirles "un donativo" a cambio de sacarles de la medina.

Algunas de las fotos que saqué...

Rabat VI

Casablanca IV

Rabat IX

Y anda que no se come bien! entre tés a la menta, zumos, tajines, pastelas, cus cus con pollo y el pan (oh dios, qué rico el pan!) nos pusimos morados!

Fez III

Fez V

En general, Marruecos me encantó. Tenía las expectativas un poco altas, sí, y la desconfianza hacia los marroquíes un poco alta también, como buena canaria. Es un país de contrastes, en los que ni todo el mundo va tapado hasta arriba ni todo el país se para cuando el muezzin llama al rezo. Al principio te despiertan con sus cantos a las 5 de la mañana, pero al final ni los oyes. Al volver a Europa suena raro no escucharlos. Esa competición que tienen entre los diferentes minaretes forma una melodía muy característica.

3 comentarios:

  1. Deseandito estoy de ver esas fotos en Utrecht :D (y de que vuelvas a visitarme)

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  2. ¡Qué fotos! No me importaría nada darme una vuelta por allá (y a mi estómago tampoco, por lo que veo).

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  3. Pelocha, lo siento! va a ser lo siguiente que procese. Hay un par de fotos de ti y Veda muy bonitas.

    Aorija, desde que vivi en Asia casi que la comida se ha convertido en uno de los highlights de mis viajes. Supongo que a ti te pasa lo mismo :D

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