miércoles, 11 de enero de 2012

La vuelta


Aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria a.k.a. Mi Vietnam

Supongo que en todos los aeropuertos del país se vivió lo mismo que viví yo en el aeropuerto de Gran Canaria el sábado: caos masivo! gente por todos lados, desde la cola de facturación, que en el caso de Ryanair están en un huequito libre que encontraron al lado de las llegadas. Todo el mundo se metió en la cola que le daba la gana porque tenían 6 mostradores abiertos para facturar. Llegado un momento empezaron a llamar a los pasajeros de Charleroi hacia el mostrador 106. Cuando yo estaba casi llegando al final de mi cola, llamaron a todos los pasajeros de Stansted a facturar en el 106 también. Yo, por supuesto, ni me moví de mi puesto!

Después de facturar subes a salidas y pasas seguridad. Hacía siglos que no veía una cola tan inmensa y, como Murphy es amigo de los aeropuertos e inversamente proporcional al sentido común de la seguridad del aeropuerto, hacían a todo el mundo quitarse las botas. Bieeen! más cola!

Por fin salí de ahí, me topé de frente con el único Starbucks que hay en Gran Canaria (de momento) y fui a comprar agua. Más cola y oh! no admiten pagos con tarjeta! o bueno, sí, pero hay que consumir 6 euros. Qué agradable sorpresa. Para la próxima le regalo el dinero de la botella de agua a Ryanair, que ellos SÍ me dejan pagar con tarjeta. Y luego hay crisis, y luego nos quejamos de que el turismo no gasta, sí, sí. Claro.

Salí de la tienda y ea, puerta de embarque anunciada. Voy y que veo? una cola del copón. A mi me da que me perdí algo porque cuando pasé seguridad aún no estaba anunciada. Me puse la ropa de abrigo corriendo, metí el bolso en la mochila y, sudando, le di mi pasaporte y tarjeta de embarque a la de la entrada. Me tocó pasillo en el avión (que lo odio, es imposible dormir con todo el mundo pasando al lado y con el carrito de la comida dándote en los brazos) y el vuelo se me hizo eterno....

Paradójicamente, ha sido el vuelo de salida en el que menos he llorado. Será por el alivio de estar por fin en el aire, sin chaqueta, bufanda y los 25 kilos de mochila que llevaba a la espalda para cuadrar que mi maleta pesase los 15 kilos reglamentarios. Ya he vuelto a la realidad en forma de 30+ correos esperando en mi bandeja de entrada, un cliente medio cabreado y una sesión de mediciones nocturnas en mitad de la nada mañana por la noche (y se esperan 2 grados, ole que ole!).

Todo esto se hace un poco más ligero con las dos botellas de vino que nos hemos ventilado mis amigos y yo en las dos veces que nos hemos visto desde que llegué, las entradas para Peter Pan que tenemos para el finde, la entrada para ver a Explosions in the Sky en Londres a final de mes y las vacaciones que ya me han aprobado para el mes de Febrero, porque lo mejor para que se te pase la depresión post-vacacional (y el mal de amores) es reservar más vacaciones, y si es con buena gente mucho mejor :)

3 comentarios:

  1. Hola
    Llegué por casualidad a tu blog, buscaba información de Singapur y mira que al leer tu se me fue el tiempo volando...Excelente! Saludos desde México.

    ResponderEliminar
  2. jajajaja ¿fue eso el sábado 7 de Enero? No pude evitar poner una sonrisa de oreja a oreja leyendo el post. Yo cogí el vuelo el día 7 y tuve que lidiar con lo mismo.
    Tenía la intención de tomarme algo en una cafetería para despedirme con calma de la gente, pero lo que hice fue ir directamente a cruzar seguridad por si acaso.
    ¡Que te sea leve la vuelta! (al menos este año el invierno no parece tan duro).

    ResponderEliminar
  3. Habia un vuelo a Shannon una hora despues del mio. Se de otra persona que iba en ese vuelo, menuda casualidad :)

    ResponderEliminar

Escribe lo que se te ha pasado por la cabeza al leer este post! no olvides poner tu nombre/nick y revisarlo antes de enviarlo!