jueves, 17 de febrero de 2011

Árboles

Ruta Norte XVI

Exposición: 0.013 sec (1/80)
Apertura: f/22.0
Lente: 50 mm
ISO: 100

Mirador del Barranco del Garome, en La Palma. El sol daba de frente y el barranco estaba cubierto por una neblina de luz que hacía muy difícil fotografiarlo...así que quédense con los árboles :)

viernes, 11 de febrero de 2011

The Drumming Song - Florence+The Machine


La banda sonora de mis últimas semanas. Aunque sus letras no sean el colmo de la profundidad la voz de la chica y la fuerza que le da a las canciones son suficientes para mí.



As I move my feet towards your body
I can hear this beat
it fills my head up

And gets louder and louder
It fills my head up and gets louder and louder

Si les ha gustado escuchen también Kiss with a fist, una pelea con beso de reconciliación...feliz viernes musical! :)

martes, 8 de febrero de 2011

Pepsi de fiesta

Mientras saco ganas para hacerles el resumen del viaje a Bangkok les regalo una fotillo que me encanta. Estaba muerta de cansancio y sudando, con la mochila a la espalda, paseando por el mercado de Chatuchak, en el norte de Bangkok. Los pasillos eran pequeñitos, había que tener cuidado con los robos, obviamente, y yo estorbaba bastante con la mochila (aunque no era la única que llevaba una, je). Cuando el mercado empezó a petarse de gente me harté y decidí ir a coger el tren al aeropuerto. Me compré un refresco y empecé a caminar hacia el parque de al lado, donde está la estación de metro. Me paré y volví a desenfundar la cámara sólo para sacar esta foto mientras el vendedor se reía de mí:

Bangkok XXVI

Exposición: 0.001 sec (1/1000)
Apertura: f/1.8
Lente: 50 mm
ISO: 200

Sobre todo me encanta que hasta la marca esté escrita en Thai. Qué bonito es Bangkok :D

domingo, 6 de febrero de 2011

Choque cultural inverso

Cuando te mudas a un país nuevo, después de la etapa en la que todo es precioso llega el choque cultural. Pasa en todos sitios y a todo el mundo. Le pasa a los que se van a Londres a trabajar de camareros y a los que se van a Estados Unidos a estudiar inglés. Se sufre mucho durante ese período echando de menos lo conocido, la comida del sitio nuevo no te gusta, hace mucho frío o la gente es antipática. Si encima no encuentras trabajo o no conoces gente la sensación de soledad se incrementa y si estás a 13,000 kilómetros de tu casa, donde hasta la comida es distinta y nadie sabe lo que es un cuchillo...te entran ganas de cogerte el primer avión de vuelta.

De lo que nadie habla es de cuando esa sensación se da también al volver a lo "conocido" después de un tiempo pululando por ahí. Supuestamente lo "conocido" es la panacea y volver no debería suponer ningún trauma, pero qué pasa cuando lo "conocido" se te queda pequeño, no es cómo solía ser o, simplemente, no lo echabas de menos? qué pasa cuándo tu propia cultura es extraña o no te terminas de adaptar a ella? Fíjense que no digo "qué pasa cuando lo "conocido" no es como solías recordarlo?" porque desde fuera todo tiende a idealizarse y el choque es inevitable, pero esto no es de lo que les estoy hablando ahora. Les hablo de cuando todo es como solía ser antes y tú vuelves a ello consciente de lo que te vas a encontrar.

No echaba en falta que me pidiesen el DNI cada vez que fuese a pagar con tarjeta, ni el ruido de los bares y vecinos tanto de día como de noche, ni la falta de respeto en las tiendas, donde las dependientas están más preocupadas de su charla que del cliente que está esperando. Tampoco echaba de menos la pachorra ni el desprecio a la cultura y que se valore más a aquellos que están orgullosos de saber menos. En fin, supongo que es lo que tiene haber vuelto de un lugar civilizado donde a nadie se le ocurre tirar papeles al suelo (y mucho menos tirarlos por la ventana) ni entrar en una guagua con una cerveza en la mano a las 10 de la mañana, supongo que ustedes me entienden. A esto también se le une aquello sobre la vida social que ya comentó Pelocha en su momento y que es totalmente cierto, la gente hace su vida y cuesta ver a todo el mundo por falta de tiempo o de ganas, así que yo ya he adoptado la política de "2 strikes y fuera", no voy a irle detrás a nadie.

Pero no se crean que todo es malo. Gracias a esto último estoy haciendo migas con gente con la que no tenía mucho trato antes de irme a Singapur, aunque toca sacrificar a alguna personilla que otra a cambio, pero es ley de vida. Y me gusta despertarme con un Lolo rascándome la puerta o con Adolfo llamándome dormilona en vez de con el timbre del móvil. Mucho mejor, dónde va a parar, pero no puedo evitar echarle una mirada de reojo a la maleta esperando a volver a llenarla...acaba por ser adictivo, eh?