miércoles, 13 de julio de 2011

Pequeños pasitos

Desde que empecé este trabajo he roto unas cuantas barreras que tenía. No barreras reales pero sí esas cosas que te dan miedo y prefieres no hacer por no salirte de tu 'comfort zone'. Son momentos incómodos, de dar un paso hacia atrás y tener ganas de decir 'no mira, que hoy creo que paso' pero no queda otra que enfrentarse a ellos porque al final no pasa nada.

Llevo unas 300 millas de carretera conducidas en un mes. La última vez tenía que hacer casi dos horas de camino a la ida para montar equipo, otras dos a la vuelta y repetir el trayecto dos días más tarde para recoger el equipo y hacer unas medidas. Vale, reconozco que la autopista se me hace pesada y tenía que hacer unas dos paradas en cada recorrido, pero ya el último día me atrevía a adelantar a algún camión que otro. Aparte, me he dado cuenta de bastantes diferencias en la manera de conducir en España (motivos por los cuales llevo unos cuantos años sin coger un coche) y UK, aunque ahora me he pasado al automático por los motivos obvios de no saber controlar un embrague después de tanto tiempo jeje. Para la próxima me llevaré CDs o un cable para conectar el iPod al coche y no mascarme tanto con las maravillas musicales de Radio 1.

La segunda es que hoy en Londres subí una escalera de mano bastante alta para subir a una azotea. Subí la última del grupo y sin mirar al suelo, una vez arriba fue cuando le dije a mi compañera 'es que tengo miedo a las alturas'. Se lo tomó muy seriamente, no me hizo bajar a recoger más equipo y cuando por fin nos marchamos bajé en medio, con alguien guiando mis pesadas botas de obra para no acabar en el suelo. En Singapur se burlaron de mí por no poder subir una escalera de mano para revisar el interior de un techo en una obra...aquí todo lo contrario. Con lo que yo despotrico de los londinenses!! y las vistas desde la azotea eran increíbles, hasta el administrador del edificio se puso a contarme batallitas!

La verdad es que estos dos últimos días que he pasado en Londres no han estado tan mal. Me he reído todo lo que he querido viendo a esa masa de gente enchaquetada corriendo a sus lugares de trabajo por la mañana o embutidos en trenes imposibles por la tarde. Me mosqueé por los cortes y retrasos de la Jubilee Line, con la misma salí de la estación para irme caminando a la oficina y a cambio casi me atropella una horda de bicicletas, que últimamente parece que hay más ciclistas que coches en Londres. Es alucinante.

He encontrado una cafetería muy mona de camino al trabajo, en Union Street, que tiene bagels con cream cheese y café barato. Un tesorito en medio de todos esos edificios de oficinas. Si no te fijas te la pasas de largo y es lo que más me gusta :D

Como recomendación si están en Londres y no hace mal tiempo dénse un paseo por el Victoria Embankment después de salir de trabajar escuchando a Patrick Wolf. O dénse un paseo en taxi de Southwark a Oxford Street, que a nosotras esta mañana nos llevaron por Buckingham Palace (con caballos esperando en fila y todo), el Parlamento, la Abadía de Westminster...no sabemos porqué nos dió esa ruta turística pero tampoco nos íbamos a quejar, pagaba la empresa! así cualquiera se reconcilia con la ciudad y no le parece tan feíta.

Y el viernes parto para Alba por una semanita!

3 comentarios:

  1. Jiji gracias por El wiki link, pense q ibas a albacete :)

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  2. Yo creo que es cuestión de encontrarle el gusto a las cosas, a lo mejor después de subir 200 escaleras de mano terminas deslizándote por ellas como los marineros en las pelis.

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  3. Jaja, que graciosa Charo!

    Mexi, el problema es mirar abajo :S

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