Algo que impresiona de Singapur es la unión de religiones y culturas en un espacio tan pequeño sin conflictos aparentes..."aparentes", porque ya les he dicho que los chinos son muy racistas y tienen problemas con todo el mundo, cuando el resto del mundo no los tiene con ellos.
Anyway...cierta zona de Singapur acumula el mayor número de mezquitas por metro cuadrado de la isla y la guía Lonely Planet que me compré antes de venir incluye un paseíto que se puede usar de base para conocer la Singapur musulmana (o mora :P). Eso fue lo que hice el domingo pasado, activé el modo turista y me dí un paseíto de unas tres horas bajo el sol.
Anyway...cierta zona de Singapur acumula el mayor número de mezquitas por metro cuadrado de la isla y la guía Lonely Planet que me compré antes de venir incluye un paseíto que se puede usar de base para conocer la Singapur musulmana (o mora :P). Eso fue lo que hice el domingo pasado, activé el modo turista y me dí un paseíto de unas tres horas bajo el sol.
Ví tres mezquitas, la Malabar Mosque, la del Sultán y la pequeñita, la de Hajjah Fatimah, que la guía la llama "la torre inclinada de Singapur" porque su torreta está inclinada seis grados, mientras que la de Pisa sólo cuatro. No entré en ninguna porque no iba lo suficientemente tapada y estaban rezando dentro.
Oí las llamadas a rezar por primera vez en mi vida y paseando por Arab Street parecía que ya no estaba en Singapur, sino en Turquía o Irán, entre alfombras persas y tiendas de telas. Ví como los musulmanes, que supuestamente están en Ramadán, se ponían las botas comiendo en el mercadillo que montaron al lado de la Mezquita del Sultán y me quedó pendiente probar el restaurante libanés que según la guía es muy barato y tiene el mejor hummus de Singapur.
La guía también mencionada una tienda de perfumes...que yo no ví (u olí, mejor dicho). Lo que si ví fue una heladería muy buena con sabores un poco raros. Tampoco saqué fotos muy allá, solo cinco se salvaron de la quema. Están en mi set de Flickr sobre Singapur por si les da curiosidad.
Oí las llamadas a rezar por primera vez en mi vida y paseando por Arab Street parecía que ya no estaba en Singapur, sino en Turquía o Irán, entre alfombras persas y tiendas de telas. Ví como los musulmanes, que supuestamente están en Ramadán, se ponían las botas comiendo en el mercadillo que montaron al lado de la Mezquita del Sultán y me quedó pendiente probar el restaurante libanés que según la guía es muy barato y tiene el mejor hummus de Singapur.
La guía también mencionada una tienda de perfumes...que yo no ví (u olí, mejor dicho). Lo que si ví fue una heladería muy buena con sabores un poco raros. Tampoco saqué fotos muy allá, solo cinco se salvaron de la quema. Están en mi set de Flickr sobre Singapur por si les da curiosidad.


8 comentarios:
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