lunes, 26 de abril de 2010

Los Singapureños

No sé si es que estoy sufriendo un chute hormonal o si es que de verdad me estoy adaptando a esto, pero ya estoy bastante mejor anímicamente. Los chinos siguen siendo igual de insufribles y el calor igual de insoportable, pero ya me va dando un poco igual. El domingo salí a turismear, bajo 32 grados y 90% de humedad...39 grados de sensación térmica.

(Esto es de Ley de Murphy total. Hola Murphy! sabes que me encanta la nieve, la lluvia, el granizo, la sensación de abrir la puerta de casa y parecer que estás entrando en la nevera y adónde me mandas? casi al Ecuador. Po mu bien, muchas gracias, tío. La próxima mándame a África, que al menos estaré más cerca de casa)

Pues la ruta que hice el domingo estaba basada en la que ya hice el primer día que pasé en la ciudad, por la zona del Esplanade y el Merlion, pero me organicé mejor. En ese parque hay varios monumentos y memoriales que valen la pena ver, porque es casi como que te hagan un resumen de la historia de Singapur, desde los problemas que han tenido con el agua (recuerden que les dije que aún se la compran a Malasia) hasta las bajas que sufrieron en la Segunda Guerra Mundial y la ayuda que prestaron los Hindues residentes en Singapur, más o menos como aquellos monumentos que también vi en Washington D.C.

Pero lo importante es que entre los paseos por la ciudad, las horas en el metro y el poquito de la historia de este país que conozco ya me voy haciendo el retrato robot mental de los Singapureños*. Los extranjeros dicen que este país es una "máquina desalmada de hacer dinero", y puede que sea verdad. Esta gente vive para trabajar, tiene una tasa demográfica bastante baja precisamente por no tener tiempo para nada y en los fines de semana se encierran en los centros comerciales, a consumir. En parte es por el calor que hace, pero se me hace curioso que los únicos que se vean paseando por la ciudad sean casi todos turistas o expats, acostumbrados a otro ritmo de vida.

Alguien también me dijo que los Singapureños van por la vida como robots, y también tiene algo de razón. En los pasillos para hacer los cambios entre líneas de metro hay carriles marcados con líneas amarillas y carteles para que no te salgas del lado izquierdo, vallas antes de entrar a las escaleras mecánicas, carteles informativos en los semáforos de "no empieces a cruzar cuando el muñeco verde esté parpadeando" y la gente lleva una pachorra que pa qué, para que después digan de Canarias. Los únicos que vamos corriendo somos los expats, otro detalle curioso. Y las señoras chinas que se cuelan en el metro sin dejar salir a la gente del vagón son para quedarse con la boca abierta. Se escurren las malditas!

El comportamiento mecánico de esta gente es de tal magnitud que las pantallas del metro te dicen "have a nice day!", hay carteles pidiéndote que sonrías, que hace mucho bien, y hay un león enorme en la estación de Dhoby Ghaut, donde me bajo para ir al Carrefour, con los brazos abiertos diciéndote que sonrías. Yo no puedo evitar reírme cada vez que lo veo, dan ganas de achucharle!!

Pero lo mejor de toda esta campaña lo ví esta mañana. Cuando la marabunta de commuters salíamos del metro de Tanjong Pagar, en una de las zonas de oficinas, una chica con una bata blanca y unas gafas de laboratorio llevaba colgando una mesa de cartón a su alrededor, con probetas y demás. El disfraz estaba curradísimo y estaba dando unas tarjetitas a la gente. Les juro que yo pensé que estaba promocionando algo y cogí una de esas tarjetitas...jamás me esperé encontrarme algo así...

Era un chiste!



Y por supuesto que al leerlo pensé en Pelocha (te lo dedico, falsa morena!)

Este país nunca dejará de sorprenderme. Vale que los chinos son cansinos y que las tiendas rosa llenas de Hello Kitties dan un poco de grima, pero a cambio hay tiendas azules llenas de Doraemons, sushi barato y una seguridad impresionante por la calle. Otro día les contaré la experiencia de comprar chicles con la chica de la tienda hablándome en voz baja, haciendo que me sintiera como una delincuente!

Las fotos del piso las reservo para cuando el cuarto deje de parecer una cueva. Ya hay algunas fotos en la pared y estoy esperando la segunda tanda que mandé a imprimir. También he recibido mi primera postal (de Gran Canaria, como no), así que si me quieren mandar alguna no les digo que no :)

*Sé que es Singapurense, que estudié en colegio de pago, pero me gusta más cómo suena Singapureño y no hago daño a nadie!

4 comentarios:

  1. Yo estudie en colegio Público, y también se que es Singapurense.

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  2. :_D yo también prefiero singapureño, dónde va a parar.

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  3. Hahahahahaha, muy gracioso el cartel!!! y gracias por dedicarmelo :)

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  4. Anónimo5:49 p. m.

    Pues por eso dices singapureño, porque los profes del colegio de pago no hacen falta que superen oposiciones, simplemente tienen que pagar. Los profesores de los colegios públicos están mucho más preparados, y deben ganarse la plaza estudiando y no pagando...

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