Salí el Jueves para Londres, una vez en el hostal revisé el correo y vi que me habían mandado un planning de la visita que incluía planes para el lunes por la noche y el martes todo el día....estoooo....no volvía yo a UK el lunes por la noche? pues no, el itinerario que me habían mandado y el billete que finalmente compraron no era el mismo, así que cuando me levanté me tuve que acercar por Kings Cross a cambiar mi billete de tren de vuelta a Manchester.
Solamente en el hecho de tener que cruzar la calle del albergue para llegar a Kings Cross y el trayecto de metro a Heathrow me reafirmaron en que los Londinenses deberían ser extinguidos de la faz de la tierra. Y los que se atreven a cobrar £6 por una hora de Internet en un aeropuerto no deberían vivir tampoco.
En el avión estuvimos hora y media sentados porque el paradigma de Heathrow es que los vuelos no deben ser puntuales, porque la gente se acostumbra y eso es malo, que luego vienen las quejas. Nos dieron las tarjetas de inmigración y una vez ya en el aire vi dos pelis, comí como una cerda (no era mi culpa, no paraban de traerme comida) y me terminé el libro que estaba leyendo.
Una vez en USA tuve que cerrarme la mandíbula con las dos manos cuando vi la cola de inmigración. A mitad de la cola una americana me estaba empujando para colarse, le dije que dejara de empujarme y me dijo que era yo la que estaba empujando. Fair enough. Al rato se ralló y me dijo en voz bajita que todos los de esa cola éramos unos hipócritas...y se marchó con aire ofendido a la cola de ciudadanos americanos. Me perdí algo?
En Aduanas me tiraron las mandarinas que llevaba en la mochila.
Resulta que a la vez que llegué yo llegó un vuelo con marines, paracaidistas o algo de eso, así que cuando salí a la parte de llegadas me recibieron con pancartas de "Welcome home" y gritos. Me dieron ganas de hacer una reverencia y dar las gracias pero ahí había un chico de la empresa con un cartel con mi nombre esperándome y no era plan.
El chico no encontraba su coche en el aparcamiento. Les juro que el pobre lo estaba pasando mal pero yo lo entiendo, vengo de una familia con poco sentido de la orientación. Al final me consiguió dejar en el hotel y ahí amplié la pena de muerte a aquellos que deciden que el Internet no tiene que ser gratis en una habitación de hotel, sino sólo en el lobby, así que durante el fin de semana hubo una española loca ocupando un sillón del lobby riéndose sola hablando en español por el Skype.
El sábado me acercaron al metro de Washington. Al principio fue un poco confuso porque esa misma estación tenía tren, guaguas y a casi toda la población negra del condado. Daba un poco de miedo, si les digo la verdad, pero como hacía buen tiempo no era para tanto. Compré un billete de metro para todo el día, que no sé si fueron 7 dólares o así, y tiré para el centro.
Para resumirles un poco el día en DC les diré que vi todos los monumentos y memoriales de guerra, el monumento a Washington, el trozo de la Casa Blanca que me dejaron ver, el Capitolio y los edificios de los museos por fuera. Almorcé en un McDonalds (hey, había que probarlo) y descubrí que para vivir en USA no hace falta saber inglés, sino que puedes sobrevivir con español nada más. Antes de irme me acerqué al centro a comprar postales y vi enfrente del Zara 5 coches de policía con las sirenas encendidas deteniendo a un tipo que estaba tirado en la acera. Tengo fotos, por supuesto xD

El domingo lo dediqué a pasear por Annapolis. No fueron más de 2 horas, ví LA iglesia, el State House y el puerto, aunque no llegué a la bahía, pero descubrí esta tienda surfera pequeñita y super mona con ropa a 70% de descuento y ahí perdí como media hora más...y 8 dólares en una camiseta. Y porque los vestidos que me probé eran todos de la L, que sino...
Por la tarde tuve que coger un taxi para ir al Annapolis Mall. Consejo: por muy grande que sea un mall, 3 horas y media son demasiadas, a menos que vayas con mi madre. Me aburrí lo más grande esperando a que el taxi viniese a buscarme. Y ahí también me dí cuenta de que los americanos aprovechan para cobrarte impuestos siempre que pueden. Compré 3 camisetas y pagué 2 dolares y medio de impuestos. WHAAAT?! pues eso.
Y el taxi ida y vuelta fueron 18 dólares por unos 20 minutos. Definitivamente hace falta coche para vivir ahí. 20 minutos de gasolina no costaban 18 dólares.
El Lunes fue para ver la empresa, conocer a la gente, hablar con todo el mundo, darle la mano tímidamente al CEO y decirle "hey, sé lo que haces, he comprado tu libro. Amazon me sacó £100 por él y es la caña". Por la noche me llevaron a cenar a esta taberna pequeñita en el puerto de Annapolis donde sólo servían pescado y venga, como pagaba la empresa, pues cenamos ostras, cerveza y salmón. Así da gusto.
El Martes querían que viera una instalaciones que han hecho en DC, así que fui con tres chicos de la empresa que tampoco las habían visto y eso hicimos, día de museos pagado por la empresa. Vimos el National Museum of the American Indian y el Newseum, aunque se supone que tambien teníamos que haber ido al Ronald Reagan Center, pero estábamos demasiado cansados.
Volvimos a la empresa y al rato me llevaron al aeropuerto. Un trayecto de 15 minutos se puede convertir en una hora si estamos en la semana de Thanksgiving y un aeropuerto que por fuera es enorme puede tener SÓLO dos tiendas en la terminal. Me pareció gracioso que la chica del puesto de cambio de moneda me ofreciera euros, cuando los únicos vuelos que había programados para esa noche eran para Londres y Toronto. Mucho no vendió con esa estrategia, me parece.
Tengo que darle las gracias con la mano en el corazón a Google, por esto:
Gracias Señor Google por pensar en los que viajamos y no nos ha tocado el Euromillón (aún)
En el vuelo de vuelta volvieron a cebarme, esta vez con cena de Thanksgiving y desayuno congelado y en vez de pelis sólo ví capítulos sueltos de series entre cabezada y cabezada. El vuelo aterrizó tarde, por supuesto, aunque iba adelantado pero ya les mencioné más arriba el porqué, y la salida de Heathrow la hice en tiempo record, llegando a la estación de tren 3 horas antes de mi tren a Manchester.
Qué mejor para aterrizar en UK que un capuccino aguado y un fish and chips en una estación de tren? y que la guagua de la Universidad de Salford te tenga una hora esperando cuando en la calle hay 5 grados y vienes de un país en el que la mínima ha sido de 16?
Ais, qué raro ha sido volver a Inglaterra, de verdad. Mi teléfono español vuelve a funcionar y nadie se ríe de mí por decir palabras como dodgy o por llamar a los refrescos soft drinks...ahora sólo me queda esperar hasta que se reúnan para decidir si me contratan o no, pero eso será la semana que viene :)

12 comentarios:
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