lunes, 5 de noviembre de 2007

(L) Dublin


El sábado no había Dios que me levantase de la cama...pero las dos entradas que tenía en el corcho brillaban demasiado y dije "Qué mala gana pegarse ahora las 3 horas de guagua". Cada vez se me hace más pesado ir a Dublín, pero cuando llego me gusta mucho más que la vez anterior.

Para que me entiendan un poquito: Cogí la guagua a las 9,30 y llegué a O'Connell Street a las 13,20. Me fui hacia el Spiral (no, no me desnuqué intentando sacarle fotos) y resulta que María y Miguel ya estaban ahí esperando! esperamos a que llegara el otro Limerickeño (por poco tiempo más) y nos fuimos a comer...

Les recomiendo a todos que, si van a Dublín, coman en el Epicurean. La idea es bastante original: mesas en el medio y un montón de restaurantes distintos alrededor. Te pegas para sentarte en una mesa y decides donde quieres comer. Y se pelean por la clientela! me acerqué al hindú y la camarera me puso debajo de la nariz una degustación de pollo al curry...y ese fue mi almuerzo.

Estuvimos un buen rato charlando (el tema estrella fue lo mal que están las cosas/empresas en España, tema recursivo en reuniones de spaniards) y tuve que cortar el rollo diciendo algo así como "eh, que tenemos que ir al albergue a dejar las cosas!".

El albergue en cuestión (Dublín Internacional) está en Dublín 7, a un paseíto del centro. Me encantó, la verdad. Es muy recomendable (y no me dió miedo, como el de St.Pauls!). Lo que no me gustó fue lo de tener que hacerme la cama...porque me dieron la cama de arriba en una litera pegada contra la pared. Y mientras me peleaba con el colchón conocí a una de mis compañeras de cuarto, la cual reafirmó mi teoría de que, si escuchas a la gente, flipas con sus historias: 21 años, es de Minessota, vive en San Francisco, estudia un semestre en Londres, decide irse unos días a Dublín...y papá se enfada porque se va a quedar en un hostal. Increíble pero cierto.

Y después nos dirigimos (con una lluvita de esa que moja poco a poco y molesta fleje) al Temple Bar. El Temple Bar Music Centre (aka The Button) está escondido en Curve Street, pero aún así nos dió tiempo de mojarnos bien con la lluvita...porque entramos con media hora de retraso. En ese tiempo vimos que se formó una cola larga en taquilla y otra un poco más pequeña detrás nuestra para entrar.

Muy bonito el sitio. Cerveza no muy cara, buena acústica y una zona guay (donde nos acoplamos) en la que poder ver el concierto mejor que nadie :D

Empezó a tocar el primer grupo. Nosotros pensábamos que eran los 65...pero nos dimos cuenta de que eran teloneros simplemente. Se llamaban Halves y usaron una cantidad impresionante de instrumentos en la cuatro o cinco canciones que tocaron. Se dan un aire a Mogwai/Sigur Rós y sonaban muy bien, la verdad.

Después actuó el grupo de la cadera epiléptica: Youthmovies. Qué agobio. Empezaron muy bien, muy sincronizados y ensayados, pero tanto cambio de ritmo marea y....su guitarrista...más aún. Estábamos todos deseando que se largaran del escenario y, hasta las 10, no lo hicieron.

Finalmente....65! no les digo nada, sólo vean este trocito de Radio Protector que grabé:



Deberían llamarse Red Bull. Menudo desparrame de energía! Ahora cada vez que oigo los CDs me parecen descafeinados...muy comedidos tuvieron que estar durante las grabaciones!

Pero se hizo corto. Tocaron sólo una hora y se fueron despidiéndose con la manita. Ni un "Adiós Dublín, os queremos mucho!" ni se dignaron a tocar un bis a pesar de que la gente (poca) lo pidió. Una penita. Con caras de consternación dijimos "pues amos a dar una vuelta por el Temple Bar". Y lo que más vimos fueron despedidas de soltera, de esas horteras, como les gusta a las irlandesas: que si alitas rosas, orejas de conejito, minifaldas (y yo llevaba guantes) de tul y toda la selección de material de despedida de soltera del Claire's.


Así que nada, al albergue a dormir. Al día siguiente desayuno en la capilla el comedor del albergue y a dar una vuelta por Dublín. Comimos un panini en el mismo sitio del día anterior (con anécdota italiana incluída jajaja) y pá Limerick.


No me quería volver, pero cuando volví lo agradecí. No sé porqué pero desde que la guagua pasó por delante de la feria de Castletroy ya estaba yo poniéndome el abrigo para irme "a casa". Una cosa muy extraña.

Pero ya tengo en mente el próximo "trip" a Dublín: el fin de semana del 2 de Diciembre porque...

VOY A IR A VER A INTERPOL!

(50 euracos por medio)

Y nada...

Hoy me quedé dormida. Llamé a toda mi lista de teléfonos para avisar que iba a llegar tarde y nadie me cogió. Llegué a la estación y me puse a charlar con un cieguito que me dijo que iba a llegar más de media hora tarde (jolín, y no se callaba, parecía que le hacía gracia) y a las 9,40, cuando llegué a la empresa, Holger (uno de los alemanes) me dijo..."Qué? la guagua de las 8,15 se retrasó?". Está empeñado en que coja la guagua de las 7,45 (para entrar a las 9) pero yo....de momento paso.

(Nada, esto solo ha sido una anécdota chorra que quería contar. Podrían saltársela y el post no perdería el sentido)

Y ahora son más de las 12. Debería haberme ido a dormir hace un rato, pero quería contar todo esto antes de que se me olvidara :)

Que tengan todos una buena semana!

(Ya tienen las fotos :))

4 comentarios:

  1. Anónimo12:41 a. m.

    Me alegró que lo hayas pasado tan mal ........... sólo al levantarte este fin de semana y el resto tan bien. :P

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  2. Anónimo...no entiendo tu comentario.

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  3. Pues mujer, lo que quiere decir Anónimo es que se alegra de que solamente haya sido malo el que te costase levantarte de la cama el sábado y que el resto del finde te haya ido muy bien :D. El otro día cornflakegirl me recomendó ese restaurante...habrá que ir :)

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  4. Anónimo6:16 p. m.

    Me encanta Dublín. Te envidio, Reena.
    Besos.

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