martes, 2 de octubre de 2007

Relaciones



En lo que llevo de verano he visto dos rupturas inesperadas, parejas que parecían perfectas, y que de la noche a la mañana ya no lo son. También llevo dos bodas inesperadas, que a ninguno se nos pasó por la imaginación, y aún menos que ocurriesen tan pronto. En lo que llevo de verano he visto como una pareja decidió no seguír adelante porque las circustancias ponían veinte mil kilómetros de distancia entre ellos. Y este mismo verano veré como un amigo debora esa misma distancia porque allí le espera su pareja y sus sueños.

Este mismo verano mi primo el artista me ha confesado lo que ya temía, que cada vez las relaciones son más difíciles. Y no es porque los tiempos cambien, sino porque el tiempo nos cambia. Nos vuelve más yo y menos tú. Nos carga de manías y heridas, nos consume la paciencia y la imaginación, nos marchita sin consideración. Cada vez es más complicado porque cada vez cada persona tiene más y más ingredientes, y como todo cocinero sabe, cuantos más ingredientes más complicado es el plato.

Suscribo las palabras de quien dijo que el amor es lo único que merece la pena. Nadie nos ha enseñado a amar, y a todos nos escandaliza que uno de los sentidos de amar sea renunciar. Renunciar a nuestras propias expectativas, a nuestros propios miedos, a controlar la situación, a saber que es lo que pasará, a entender sin preguntar, a ser tan yo como para que no importe el tú, y creas que eso es nosotros. Porque amar no es el fin, sino el principio.

Por eso les deseo lo mejor a las relaciones que intuyo que empiezan, porque sé que lo único que merece la pena es vivir la vida con amor, y para vivirla así no hay nada como compartirla. Porque todos buscamos y necesitamos lo mismo, aunque se pueda alcanczar de mil formas distintas. No espero que seais felices, sino que podais amar mucho, que después de todo es de lo que se trata.

Sacado del blog de Nacho. Si es que, al final, todos hemos venido al mundo buscando lo mismo...

2 comentarios:

  1. Anónimo1:00 a. m.

    Povera Voce, A.Mascagni

    Povera voce di un uomo che non c'è
    La nostra voce se non ha più un perchè
    Deve gridare, deve implorare
    Che il respiro della vita non abbia fine.

    Poi deve cantare, perchè la vita c'è
    Tutta la vita chiede l'eternità
    Non può morire, non può finire
    La nostra voce che la vita chiede all'Amore

    Povera voce di un uomo che non c'è
    La nostra voce canta con un perchè.

    "Pobre voz la de un hombre que no reconoce el amor"

    ResponderEliminar
  2. Muy jodido, sí, esto de las relaciones. Y no sólo es que cada vez sea más difícil, es que cuanto más viejo me hago y más relaciones dejo atrás, más me cuesta comenzar la siguiente. Aunque también es cierto que cuando lo hago, siempre me pregunto si había estado perdiendo el tiempo con las anteriores (sin areepentirme de nada). Porque cada nueva relación es mejor que la anterior.

    ResponderEliminar

Escribe lo que se te ha pasado por la cabeza al leer este post! no olvides poner tu nombre/nick y revisarlo antes de enviarlo!