
Pues eso, otro domingo más que no puedo dormir. Pueden pensar que es por la tensión del viaje, o porque mañana es lunes y tengo muchas que hacer o porque echo de menos a Davisito o porque esta mañana me levanté a las 11...quién sabe, pero la cuestión es que mi insomnio dominguero se remonta hasta que tengo uso de razón.
Los domingos por la noche mis padres se dedicaban a planchar la ropa y los uniformes del cole. Nos íbamos a la cama medianamente pronto y recuerdo la musiquita de "Lo que necesitas es amor" de fondo. Y ya entonces me costaba dormirme.
Hoy el bar de debajo de mi casa está cerrado, no tengo vecinos en el piso de arriba y en mi casa sólo se oye a Radiohead (ya se ha convertido en la banda sonora que acompaña a mi pensamiento de "quiero dormirme). Me meto en la cama, doy un par de vueltas y acabo hablando sola. Me levanto, me lavo la cara, abro la ventana y enciendo el pc. Como la otra vez que les dije que no podía dormir.
Y lo peor es que los ojos me escuecen, porque ellos también quieren dormir. Pero papá cerebro no tiene ganas, por lo que se ve.
Los domingos son peculiares hasta en esto. Hace tiempo, hablando con Óscar, coincidimos en que los domingos son el día más aburrido del mundo...ahora también ostenta el título de "Noche zombie".
¿A ustedes les pasa lo mismo?
7 comentarios:
Escribe lo que se te ha pasado por la cabeza al leer este post! no olvides poner tu nombre/nick y revisarlo antes de enviarlo!