lunes, 17 de julio de 2006

Peripecias peninsulares 2ª parte

Weno, ayer nos habíamos quedado ayer en nuestra entrada triunfal en BCN. Imaginaos la escena: 5 chicas despampanantes a bordo de un Seat Ibiza con muchas ganas de hacer turismo...qué miedo!

Nada más llegar, Víctor (el amigo de Elena) nos recomendó que buscásemos un descampado cerca de la Ciudad Universitaria para poder dejar el coche sin problemas. Aparcamos cerca del Nou Camp (o Camp Nou, me da lo mismo) y lo más divertido fue que un viejillo que andaba por ahí nos dijo que los descampados de esa zona se llenaban de prostitutas por la noche. Muy bien! primer chasco. Había que volver pronto para mover el coche. Algunas pensábamos ya en matar al famoso Víctor.

De ahí nos dirigimos a por un mapa y a por un Bono Turista. En Barcelona (como en casi todas las grandes ciudades) puedes comprar un bono que te da derecho a viajes infinitos en algunos medios de transporte durante X días. Compramos un bono de 3 días por 13,20€ que nos daba acceso al Bus y al Metro (lógico), Tranvía (Tram), Cercanías (zona 1, que a saber cuál es) y a los Ferrocariles de Cataluña (FGC). Lo más divertido es que esta tarjeta la puedes comprar por Internet y te la mandan por correo!! es increíble!! También flipamos porque nos regalaron una fundita de plástico para meterla que era i·n·d·e·s·t·r·u·c·t·i·b·l·e. Una pasada.

Nuestros primeros pasos fueron hacia Las Ramblas. Total, teníamos transporte infinito. Durante nuestro paseo vimos muchas estatuas vivientes, como las que se ponen en Triana pero mejores. También vimos puestos de venta de animales en plena calle y aceras muy estrechas, algo que es incompatible con turismo. Después nos fuimos al Fórum.

Para los que no hayan estado nunca el BCN, el Fórum es un edificio (dónde se realizó el evento del mismo nombre) que está en la otra punta de Barcelona. Pero existe un invento increíble que te lleva rápido a la vez que te pasea por la ciudad. Ese es el tranvía.


Una vez pasada nuestra decepción por lo que pensábamos que era el famoso Fórum nos sentamos a comer. Nada del otro mundo, pan con embutido. Y tras ese lapso de tiempo a las niñas les entró el antojo de ver la playa, que supuestamente estaba al lado, así que nada, a ver la playa.

No sé que vieron ellas, pero yo vi el aparcamiento de los coches de la basura y un dique.

Nos echamos a dormir una siesta y nos preparamos para ir de ruta turística con el famoso Víctor. Tomamos el mismo tranvía en sentido contrario y rumbo al pene! perdón, a la Torre Agbar.

(Eso sí que es una siesta y lo demás son tonterías!)

El señor Víctor nos llevó de paseo por las zonas más importantes de Barcelona. Vimos la Catedral, la Iglesia de Santa María del Mar, las calles más "cool" dónde poder comprar cosas raras, la Plaza Real, el Liceo, la plaza donde están la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, el Arco del Triunfo y un parque que andaba por ahí, donde había una fuente gigantesca con patos y un Mamut. Todo muy bonito. Y un dolor de pies que no podíamos con él.

Sobre este paseo hay varias anécdotas, como que Elena se compró un bolsito de esos que van atados a la cadera que le manchó el pantalón de rojo y como que no nos dejaron entrar en la Catedral por llevar camisetas de tiras. Ni a nosotras ni a la gente que venía detrás. Con la Iglesia hemos topado! Y con securitas maleducados también!


En fin, demasiadas emociones seguidas. Tocaba ir moviendo el coche para quedarnos tranquilas, pero a Víctor se le ocurrió una idea mejor: ¿os apetece ir esta noche al Tibidabo a ver la ciudad iluminada? nadie pudo decirle que no, así que cenamos y subimos la montaña.


A Víctor no se le ocurrió otra cosa que entrar en un bar que estaba en medio de la montaña para enseñarnos la vista...y se le acercó un camarero muy avispado a preguntarle qué quería tomar y él no pudo negarse. Vamos, que fueron 2 fantas y 2 coca colas por 14,8€, así que algo me dice que nos cobraron por la vista. Encima era más maleducado aún que los securitas de la Catedral!

Después de eso quedaron ganas para seguir subiendo. Así llegamos a la zona conocida como Tibidado, dónde hay una Iglesia y un parque de atracciones. La vista de ahí era mejor que desde el cutre bar, todo hay que decirlo. Y nos sirvió para tomar aire fresco y decidir dónde íbamos a dormir, porque, a todas estas, sólo habíamos reservado una noche de albergue.

Al final bajamos super tarde, aparcamos al lado del Museo de la Ciencia y nos echamos a dormir. Qué mal lo pasé! cómo me asfixiaba! no lo vuelvo a repetir!

Mañana contaré nuestra visita al Museo de la Ciencia y a la obra de Gaudí. No se preocupen, no se va a hacer tan largo de contar, no recuerdo muchos detalles del resto del viaje jajaja

Besos a todos!!

1 comentario:

  1. Estaturas vivientes = "Mimos" ;)

    P.D: No me vuelva a dormir en un coche, que para eso se creó la cama y los cómodos hoteles...

    Cómo ha perdido Barcelona desde que falleció "Copito de Nieve", se murió al día siguiente de verlo en su jaulita...

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